martes, 22 de julio de 2008

A la que nos pidió canción y se perdió en el cerro


Oye, burguesa socialista, me gusta tu pelo; lo toco y huelo en secreto cuando te distraes. Oye, burguesa socialista, me gusta como hablas; me gustan tus eses y tus ches golpeadas cuando me dices que no me cachas. Y me hago aguita si te ries, si se te olvidan esos viejos feos que no te dejan hablarme sin recelo. Te vuelves a reir y yo soy de aguita otra vez; porque te pierdes en el asiento trasero de mi Lada Samara con una mamadera de piscola con más pisco que coca entre las piernas. Entonces maldecimos a esos viejos feos por feos y culiaos, sólo que tú, burguesa socialista, tienes más miedo que yo.

Mira el reloj... tira las botellas vacías por la ventana que yo te voy a manosear un ratito en el asiento trasero de mi Lada colorado. Porque contigo se me quita lo fea, lo corriente... aun sea yo como todas y todas se parezcan a mi; todas las borrachas, todas las sin nombre, todas las vulgares, las más putas, las indecentes y todas las que pasan por el asiento trasero de mi Lada Samara.


miércoles, 9 de julio de 2008

ASESINATO EN LA PISTA DE BAILE

Quédate calladita que alguien va a morir en la pista de baile. Quédate calladita si no querí que la Sofía te mate.




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martes, 1 de julio de 2008

Odio el protocolo, amo a la Potoloco

La Potoloco es de regiones... amo a la Potoloco. Cuando voy por la calle y veo a un viejo feo apoyado en un grifo, pienso; que suerte tengo de no ser ese viejo hórrido porque ese viejo no conoce a la Potoloco. Entonces me subo a la micro y vuelvo a pensar que tengo suerte, y aún más suerte ahora, entre tanta gente.